sábado, 5 de agosto de 2017

Sierra Morena veraniega




Es pleno verano en Sierra Morena Oriental y de buena mañana las cigarras lo llenan todo con sus incansables chirridos. Últimamente apetece mucho pasar tiempo en casa con la familia después del reciente curso escolar, pero es inevitable salir de cuando en cuando por los roquedos azotados por el sol de julio.

Sobre las viejas cuarcitas que llevan ya meses cubiertas de herbazales agostados vuelan una y otra vez los buitres leonados (Gyps fulvus) que reciben desde los peñascos las encendidas llamadas de sus pollos pidiendo comida.










Rápidamente llama la atención un par de siluetas distintas a las de los buitres, la mayor longitud de su cola hace pensar en águilas y efectivamente estamos ante una pareja de águilas perdiceras (Hieraaetus fasciatus) que desaparece tan rápido como llega, pero más tarde uno de los pollos que ha nacido esta temporada ciclea durante un buen rato sobre las peñas más altas.
También uno de los pollos de los halcones peregrinos (Falco peregrinus) tiene a bien mostrar sus nuevas habilidades con el vuelo. Gusta ver que, año tras año, nacen nuevas generaciones de estas magníficas aves.







Un característico chillido con resonancias de trinos precede a los vencejos reales (Apus melba) que también sacaron adelante sus nidadas entre las antiguas rocas del desfiladero. Con paciencia se llega a detectar otra silueta de vencejo en la que destaca un brillante obispillo blanco en su negrura general, el vencejo cafre (Apus caffer) es discreto pero se acaba dejando ver.







Unos ruidos de piedras sueltas delatan a una cabra montés (Capra pyrenaica) en busca de un refugio a la sombra para sestear durante las horas más tórridas, aquí las cabras montesas tienen una timidez considerable y no siempre se ven. Más abajo, en los valles, vigila el mochuelo (Athene noctua) en su posadero y se ven insectos como este bupréstido de especie sin concretar y el caballito del diablo Sympecma fusca (el único que  más tarde sobrevivirá hibernando).

La Sierra Morena de Jaén tiene mucho en común con la Sierra de Segura aunque haya obvias diferencias en paisaje y fauna/flora, y esto de hoy ha recordado bastante a lo mostrado de la naturaleza segureña de los pasados meses, no se puede negar. No obstante, la próxima vez que aparezcan mis andanzas por esta zona habrá un considerable aderezo de otros rincones que le imprimirá una mayor variedad y personalidad, con sorpresas incluidas.











4 comentarios:

  1. Vayas donde vayas con la maleta, siempre tendrás un lugar para recrearte hasta el estremecimiento. Todas esas zonas tienen mucho que mostrar a la gente de naturaleza que las recorre con admiración.

    Saludos.

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    1. Intento sacar partido a todas las zonas, veremos qué tal ahora que tengo un destino escolar nuevo.
      ¡Saludos!

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  2. É surpreendente como você aproveita bem cada rota percorrida pela natureza!... tanta beleza registrada, tantos ensinamentos e momentos preciosos... apreciei demasiado
    essa "guapísima" entrada! Que morena tão formosa essa... ;)
    Grata pela partilha.
    Um beijo

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    1. Muchas gracias, procuro sacar el mejor provecho a cada salida y ruta, aunque no es difícil cuando se tiene al alcance una naturaleza tan maravillosa.
      ¡Saludos!

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