miércoles, 9 de agosto de 2017

Cosillas por Bailén




En las afueras de mi pueblo hay alguna que otra cosa de interés y el pasado mes de julio salí unas cuantas veces a ver qué me encontraba.

Seamos sinceros, no es un entorno bonito con el monocultivo del olivar avasallando todo... y basura, mucha basura. Aunque quizás esto último esté tras la reciente abundancia de milanos negros (Milvus migrans) que me ha sorprendido encontrar. Antes sólo veía unos pocos ejemplares muy de cuando en cuando, excepto cuando durante las migraciones observaba los grandes bandos viajeros, pero desde hace meses tenemos una curiosa abundancia de ellos en torno a las zonas donde se arrojan residuos (incluyendo el alpechín).










En el mismo lugar he encontrado una buena población de la libélula Selysiothemis nigra, una de esas especies que están colonizando la Península Ibérica desde África. El entorno no puede ser más feo, no pude resistirme a sacar una fotografía para que se vea que no exagero, aunque hay que tener en cuenta que no es una especie muy exigente que digamos en cuanto a hábitat.






No es el único odonato con ese origen, también tenemos una nutrida presencia de Trithemis annulata. El plantel de libélulas presentes es amplio, pero en fotos recientes sólo tengo un macho y una hembra de esta citada especie y otra con la que no estoy muy fino ahora mismo para identificar.






Entre los cardos secos teje su tela una predadora paciente... y grande. Si grande es la trampa de seda, también lo es su dueña, la araña tigre (Argiope lobata), que suele llamar la atención por su tamaño (de la hembra en concreto) tanto a aficionados como a profanos.
Cerca de ella busca sus presas otra depredadora del mundo de monstruos a pequeña escala de los artrópodos, la avispa excavadora, y las cigarras no paran con sus chirriantes coros.









No puedo evitar cerrar la entrada con un gran clásico de las noches en Bailén, el chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis), tan sencillo de ver aquí y que, sin embargo, tanto me cuesta fotografiar en otros sitios.
Pero no acabo solamente con esto, aprovecho para anunciaros que a partir de septiembre estaré en Prado del Rey (Cádiz), por lo que se avecinan crónicas de salidas por Grazalema y Los Alcornocales y visitas al Brazo del Este. Eso que yo sepa, porque seguro que también se me van ocurriendo más cosas durante el curso, ya veréis, ya...






2 comentarios:

  1. Me he quedado prácticamente sin milanos negros. Es terrible, otro año de espera para recibirlos. No lo puedo evitar, los echaré mucho de menos...

    Saludos

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    1. Se nos van ya, por el sur aún nos queda hasta primeros de octubre viendo a muchas de las aves estivales, pero se les nota la inquietud por el cercano viaje.
      ¡Saludos!

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