miércoles, 18 de octubre de 2017

Redescubriendo Los Alcornocales




Después de las dos salidas de las entradas anteriores llegó esta otra el domingo 1 de octubre, para empezar el mes pateando un poco de monte en uno de los parques naturales más impresionantes que tenemos: Los Alcornocales.

Tiene el gran inconveniente de la dichosa propiedad privada, pero un parque natural de tanta extensión hay bastante donde poder triscar a gusto. Uno de esos lugares es la Garganta de la Pulga, donde se pueden pasar estupendas jornadas de bicheo en sus bosques de alcornoques con quejigos, helechos, madroños, brezos y roca arenisca.

Ya durante mi llegada fui viendo rapaces como la culebrera (Circaetus gallicus) y los numerosos buitres leonados (Gyps fulvus) que anidan en prácticamente cualquier cortado rocoso. También, al hacer la parada para ver los buitres, grabé un poco el ambiente de ese monte mediterráneo con pinzones vulgares, currucas cabecinegras, reyezuelos sencillos y mirlos comunes junto a los animales domésticos.






Una vez allí, entre los pueblos de Ubrique (Cádiz) y Cortes de la Frontera (Málaga), pude empezar a conocer rincones de este paraje que aún no conocía, como la Laguna de la Greera, que desgraciadamente estaba totalmente seca como casi todo este año (hoy llueve ya por suerte).

Por donde corría algo de agua estaban los odonatos Lestes virens y Sympetrum striolatum, además de encontrar algunos escorpiones (Buthus occitanus) y arañas negras de los alcornocales (Macrothele calpeiana). Como curiosidad, esta araña de las últimas fotos estaba dentro de una arqueta que ocupaba con su trampa de seda en casi toda su totalidad.












Pasando a los vertebrados vi algunas culebreras, ranas comunes (Pelophylax perezi) y un bonito eslizón ibérico (Chalcides bedriagai). No veía uno de estos eslizones desde junio y espero ver alguno más en futuras visitas.







Por allí pasa la carretera (o carreterucha mejor dicho) que lleva al pueblo de El Colmenar y se me ocurrió echar un vistazo. No llegué hasta el pueblo, no tenía intención porque tan sólo quería mirar un poco el entorno, y me alegré de ello porque me encantaron sus bosques y vistas, además de encontrar una sorpresita. En una fuente estaba el terreno muy encharcado y embarrado, el hábitat ideal para ponerme a buscar cierta especie de anfibio que me interesaba mucho.

Además de ver libélulas Orthetrum chrysostigma acabé por ver numerosos ejemplares de Sapillo pintojo (Discoglossus galganoi) de pequeña talla, que por estas tierras son bastantes numerosos pero no se libran de las amenazas que se ciernen sobre ellos y los demás anfibios.















A lo visto en fotos hay que sumar distintas avecillas forestales, unas ciervas, una mariposa del madroño, cernícalos vulgares, un águila real y los bramidos de algunos venados en una berrea algo tímida y escasa.
Durante el regreso paré de nuevo un rato a ver los buitres y la misma culebrera de la mañana, ambas especies mejor vistas al pasar los carroñeros algo más bajos y tener mejor luz la culebrera. Ya volveré más veces durante el curso por estas tierras en las que bichear es un gustazo.












domingo, 15 de octubre de 2017

Otra estupenda tarde por las Salinas de Bonanza




Después de la salida por el Brazo del Este, el 30 de septiembre cerré el mes con una visita a Sanlúcar para disfrutar una vez más de las aves de sus salinas.

En los arrozales del Brazo hay limícolas, pero aquí se ven bastante mejor y tuve nada más llegar los clásicos grupos mixtos con correlimos zarapitines (Calidris ferruginea), chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula), correlimos comunes (Calidris alpina), combatientes (Philomachus pugnax), agujas colinegras (Limosa limosa) y chorlitos grises (Pluvialis squatarola). Sin olvidar los no fotografiados, como archibebes comunes y andarríos de las tres especies (chico, grande y bastardo).


Correlimos zarapitín

Correlimos comunes y chorlitejo grande

Chorlitejo grande

Correlimos comunes y chorlitejo grande

Correlimos comunes

Correlimos comunes

Combatiente

Correlimos comunes

Aguja colinegra

Combatiente

Chorlito gris

Chorlito gris y correlimos comunes


En una isleta ocupada por correlimos comunes había un par de bultos blancos emitiendo insistentes reclamos. Eran los pollos de los charrancitos (Sternula albifrons) pidiendo cebas a sus atareados padres antes de marcharse definitivamente a sus zonas de invernada.






Siempre es entretenido ver pescar a los charrancitos, sobre todo por su costumbre de pasar delante de ti a pocos metros como si nada, pero también había otros consumados pescadores con sus distintas técnicas: la garceta común (Egretta garzetta) usando el sigilo y el arpón de su pico, y el águila pescadora (Pandion haliaetus) y la pagaza piquirroja (Hydropogne caspia) lanzándose desde el aire con las garras o el pico por delante en cada caso.
Ojo con las águilas pescadoras porque las fotos no son del mismo ejemplar, ya que vi por lo menos tres diferentes.



Ejemplar procedente de Escocia











No podían faltar los flamencos (Phoenicopterus roseus) ni las gaviotas picofinas (Larus genei), claros objetivos del lugar siempre que voy, con un bando de espátulas (Platalea leucorodia) llegando al atardecer como broche final.


Junto a avocetas (Recurvirostra avosetta)











Todavía me quedaba el domingo para acabar de redondear aquel fin de semana tan completo, tocando en esa ocasión tirar al monte, cosa que veréis en la siguiente publicación.